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domingo, 26 de febrero de 2017

La Isleta del Moro: Belleza en su máxima expresión, dentro y fuera del mar


 En Cabo de Gata podremos observar uno de los fondos más ricos de nuestras costas.Unos inviernos muy suaves y unos veranos con temperaturas en torno a los 30 grados hace de la práctica del buceo el deporte por excelencia en esta zona durante todo el año. La diversidad de sus fondos, con zonas arenosas, de vegetación y rocosas ofrece una gran variedad en cuanto a paisajes se refiere y como no, a la diversidad animal que encontraremos. Sus fondos de roca volcánica ofrecen extrañas formaciones y oscuras cuevas que los buceadores más experimentados disfrutarán explorando.


Las 12.000 hectáreas de reserva marina es lo que realmente hace especial a este parque. Porque si a un entorno de naturaleza casi virgen, unimos paisajes espectaculares y  le sumamos el hecho de ser una reserva marina con serenas playas de agua limpia, podemos decir, sin temor a exagerar, que hemos encontrado el paraíso.


Una excelente visión bajo el agua, con fondos cristalinos y una afluencia escasa  de bañistas consiguen que en este parque podamos encontrar la paz, el sosiego, la belleza  y el merecido descanso que todos soñamos para nuestras vacaciones.



 Debemos recordar que para realizar buceo con equipo autónomo es necesaria la autorización que se tramita en la Subdelegación del Gobierno en Almería, en las oficinas del Parque Natural Cabo de Gata-Níjar de la CMA de la Junta de Andalucía o bien bucear con los numerosos centros de buceo que encontraremos diseminados por los pueblos costeros del parque.



El parque se ubica en el extremo suroriental de la Península Ibérica. La franja marítima protegida se extiende a lo largo de 63 km entre la Playa de las Salinicas en Carboneras y la Rambla de Aguas en la capital, adentrándose hasta una milla náutica , es el mayor espacio marino protegido en la costa continental europea. San José, Rodalquilar, La Isleta del Moro, Agua Amarga, Las Negras, Carboneras, San Miguel de Cabo de Gata y Níjar  serán las localidades donde disfrutaremos del mar mediterráneo.


Entre la fauna marina más habitual encontraremos meros, lubinas, melvas, dentones, sargos, cabrachos,  bancos de salmonetes, sepias, calamares y pulpos. Dentro de las especies vegetales cabe destacar la presencia de extensas praderas de Posidonia Oceánica, que tan importante son para asegurar la gran riqueza biológica de la zona. Estas praderas pueden observarse a partir de los 5 metros de profundidad y  se adentran hasta mar abierto. El coral anaranjado, nacras, y multitud de especies de algas serán observadas por nuestros objetivos. 

Pero situándonos en la localidad objeto de este articulo, muchas serán la inmersiones que podremos hacer desde la Isleta del Moro. Una bella localidad que con la mezcla del blanco de sus casas, el azul añil de su mar, puertas y ventanas  y el color albero de su áridas tierras nos transportarán a un paradisíaco entorno que jamás querremos abandonar.


Bien con el premiso de la Junta de Andalucía o en compañía de los centros de buceo que se encuentran en La Isleta podremos hacer hasta 16 inmersiones diferentes, casi todas desde barco. Podremos admirar los espectaculares juegos de luces  en las barras rocosas y pasillos que se encuentran en la Cueva del Francés, hogar de varios meros, abadejos, corvinas e infinidad de reyezuelos. O grandes bancos de corvinas, dentones, espetones, nudibranquios y planarias en la Piedra de Los Meros.


En El Bajo de San Felipe encontraremos una montaña sumergida que se eleva desde un fondo de arena completamente tapizada de Posidonia. Observaremos grandes bancos de alevines. En mar abierto, a unos 200 metros de la costa, fondearemos en Los Amarillos, también conocida como la inmersión de los burros, en ella se localizan dos grandes lajas de piedra que se elevan poco mas de un metro separadas la una de la otra por un pasillo de arena. Recorremos las dos lajas observando la numerosísima fauna que allí habita .


La Amatista  con un escalón rocoso con numerosos cañones o Las Hermanicas donde avistaremos meros, morenas, cabrachos y brótolas. 


El Túnel Naranja, La Restinga de las anclas, la Roca de Blas, la Cueva del Frío, Cala Rosa, El Templo, El Carnaje o la Cala de San Pedro serán otras de las opciones que tendremos para admirar los fondos marinos del parque.



Aunque no se encuentra en la Isleta del Moro, no queremos pasar por alto una de las inmersiones que, a mi juicio, me parecen más interesantes. Si tenemos la titulación correspondiente no nos podremos ir del Parque Natural sin bucear en El Vapor. Entre una profundidad de 28 a 42 metros nos encontramos a menos de una milla del faro de Cabo de Gata el pecio del “Arna”, mercante checoslovaco que se hundió en el año 1928 tras chocar con la laja del cabo. La popa se mantiene entera, salvo el puente que fue destruido al ser dinamitado por la Armada. Conserva aún una enorme hélice donde es costumbre hacerse la consabida fotografía. Si somos buceadores técnicos nos adentraremos en sus bodegas colonizadas de vida marina. En el exterior nadan grandes ejemplares de dentones, peces luna, meros, espetones y águilas de mar. Una inmersión que no todos pueden hacer debido a las grandes corrientes que allí se desarrollan.


Pero volvamos a "nuestra Isleta". Saliendo desde la misma playa podremos hacer una primera inmersión que sin duda no abrirá las expectativas de lo que nos puede ofrecer nuestra estancia en el Parque Natural.


 Conocida como la Punta de la Isleta, entre una profundidad de 5 a 15 metros, seguiremos todo el contorno de la montaña, pasando por diferentes cañones, hasta llegar a la punta, dependiendo del gasto del aire se puede dar toda la vuelta y regresar por un estrecho cañón central. Zona de guardería con grandes bancos de alevines que buscan protección en las formaciónes rocosas. Color, color y más color entre los desfiladeros con aspecto volcánico, las praderas de poseidonia y los arenales que constituyen los tres típicos hábitats del mediterráneo.



Recónditos pasadizos de la zona de Escollos junto a La Isleta del Moro o la Cala de San Pedro con abundancia de restos arqueológicos, el Vapor Arna, abundante fauna marina y el poder descansar en caprichosos acantilados, playas vírgenes, dunas a pie de mar, etc. hace de este entorno un lugar donde cualquiera estaría dispuesto a perderse.


viernes, 7 de octubre de 2016

Bucear en "El Delfín", el barco del arroz de Torrox.

En las costas de Torrox, más concretamente en la playa de  Calaciete, se encuentran los restos del último buque enviado por las autoridades republicanas para aliviar las penalidades alimenticias de Málaga, durante la guerra civil española.




La caída de El Delfín, nombre de este barco, se iguala en crueldad a la crónica negra de la provincia malacitana conocida como "La Desbandá", la agónica huida por la carretera de Almería de miles de malagueños,

El barco pertenecía a la flota republicana y tenía como cometido alimentar a la maltrecha población de la provincia malagueña en plena guerra civil. Cada metro de eslora cargado con alimentos constituía la esperanza de niños, mujeres y hombres malnutridos que se afinaban en sus costas esperando la llegada de este buque y que también estaba perseguido y asechado por los submarinos italianos, aliados del bando franquista.

Cuando El Delfín asomó por Torrox, la provincia era ya la ratonera en la que días más tarde sucumbirían miles de personas. El carguero no tuvo opción. A finales de 1937 cayó agujereado, arrastrando en su desplome cientos de kilos de alimentos frente a las costas de Torrox. Una gran mancha de aceite apareció en el lugar durante semanas frente a la playa de Calaceite. El pecio, que se encuentra a poca profundidad, aunque deteriorado y oculto bajo corrientes de arena, aún hoy en día, nos narra la crueldad de una guerra que dejó hambrienta a más de 150.000 personas en la provincia y que soñaban con ser auxiliadas por un bando republicano enflaquecido y encañonado por unas fuerzas aliadas que iban en aumento y mucho mejor equipadas.



Partiendo de la ciudad de Málaga, nos incorporaremos la autovía A7 en dirección a Almería. A la altura de Torrox, sadremos de esta, en la salida 285, en direccion a torrox costa. Llegaremos a la Nacional 340 que nos dejará en la misma playa de Calaceite después de conducir durante unos 45 minutos.Frente a la playa, en dirección norte y a unos 250 metros nos encontraremos con el pecio, que como podemos ver en las fotografías , se encuentra en un buen estado de conservación. Es importante que la mar esté tranquila ya que al no tener ningún tipo de protección, si hay mar revuelta, perderemos la visibilidad y no podremos bucear en la zona. Se encuentra a unos 7 metros de profundidad con lo que , con el permiso de los vientos, disfrutaremos de una inmersión de cerca de 80 minutos, cargada de decenas de recovecos donde la fauna se encuentra camuflada de sus depredadores.



Decenas de especies nos podremos encontrar en este pecio: congrios, pulpos, borriquetes, abadejos, julias, pequeños meros, reyezuelos, castañuelas y ermitaños serán algunos de los especímenes de fauna marina que circundan "El Delfín".
Anémonas, varias especies de algas y esponjas completaran el colorido alrededor de un pecio que nos recordará las penalidades que nuestros ancestros tuvieron que pasar en el recién acabado siglo XX.
Una inmersión tranquila, ideal para principiantes y deleite de buzos experimentados donde los fotógrafos submarinos se olvidarán de las prisas y podrán satisfacer sus ansias de fotografiar todo aquellos que deseen. y, como no, una forma de rendir tributo a los valientes marinos que intentaron saltarse un bloqueo que los llevó a un fatal desenlace.


jueves, 22 de septiembre de 2016

Con el fin del verano llegan las limpiezas de los fondos marinos

En los meses de julio y agosto son muchos los turistas que acceden a nuestras costas. Cientos de miles de bañistas convierten nuestras playas en su hogar durante toda la temporada estival. Como consecuencia y debido a la falta de concienciación de todos, solemos utilizar las playas como depósito de aquello que no deseamos tirar a la basura. Latas y botellas de refrescos, bolsas de plástico, colillas de cigarros y enseres que se nos olvidan una vez finalizada nuestra jornada de baño son depositadas en nuestros fondos marinos por la acción del oleaje y subidas de las mareas.

 Por otro lado personas poco concienciadas con lo que nos estamos jugando, depositan, como si se tratara de un estercolero,  materiales que no desean y que son altamente tóxicos. así, electrodomésticos, motocicletas en deshuso, ruedas e incluso bolsas con basuras son vertidas al mar provocando un daño al ecosistema marino de magnitud inimaginable. 

Los estudios llevados a cabo recientemente demuestran que la degradación, especialmente en las zonas costeras, se ha acelerado notablemente en los últimos tres siglos a medida que han aumentado los vertidos industriales y la escorrentía procedente de ciudades costeras. Muchos de estos contaminantes se acumulan en las profundidades del océano, donde son ingeridos por pequeños organismos marinos a través de los cuales se introducen en la cadena alimentaria global. Los residuos sólidos como bolsas y otros desechos vertidos en los océanos desde tierra o desde barcos en el mar acaban siendo con frecuencia alimento de mamíferos marinos, peces y aves que los confunden con comida, con consecuencias a menudo desastrosas. Las redes de pesca abandonadas permanecen a la deriva durante años, y muchos peces y mamíferos acaban enredados en ellas. Las plomadas utilizadas por los pecadores son con frecuencia parte de nuestros fondos marinos, Desde el punto de vista de la salud del hombre, causa preocupación el consumo de organismos contaminados con plomo, aunque puedan no estar afectados por grandes cantidades de este metal. Es una toxina potente que afecta el desarrollo cerebral siendo los niños menores los mas susceptibles. El tiempo de residencia del plomo en las aguas marinas se ha estimado en cuatrocientos años.
 En algunas regiones, las corrientes oceánicas arrastran billones de objetos de plástico en descomposición y otros residuos hasta formar remolinos gigantescos de basura. A principios de 2010, se descubrió una gigantesca isla de basura en el océano Atlántico.

Con el fin del verano y la actividad turística, los centros de buceo de Andalucía en colaboración con ayuntamientos y asociaciones de protección al Medio Ambiente, aúnan sus esfuerzos para limpiar los fondos marinos en todo el mar de Alborán.

En concreto, dentro de este mes de septiembre, han sido dos las iniciativas que han llevado a más de medio centenar de buceadores a sumergirse en las costas granadina y malagueña para recoger del mar aquello que de forma irresponsable hemos vertido durante el verano.



La primera tuvo lugar en el peñón de Salobreña. Una decena de buceadores capitaneados por el centro de buceo Bitraquea y con la colaboración del Ayuntamiento del municipio, practicó una inmersión con  el objetivo de limpiar los fondos cercanos al peñón el pasado once de septiembre. Más de un centenar de kilos de basura fueron recogidos en esta acción. Plásticos, latas, plomadas y máscaras de buceo formaban el grueso de la basura encontrada.





Por otro lado, el pasado sábado 17 de septiembre, la Asociación de Actividades Subacuáticas de la Universidad de Málaga (AUAS) con la colaboración de buceadores de la zona y el Ayuntamiento malacitano, organizó una limpieza de fondos en la playa de La Misericordia, concretamente al rededor del espigón de La térmica.


"Lo que pretendemos es conciencair a los ciudadanos en general que el mar no es un felpuco, no cuesta ningún trabajo, cuando utilizamos las playas, depositar las basuras que generamos en las papeleras o contenedores cercanos. Nos encontramos en el fondo del mar baterías, electrodomésticos. trozos de coches, motos, colchones, vayas de obra, de todo de todo, Porque no se vea cuando lo tiramos no quiere decir que no esté ahí"· nos cuenta el presidente de la Asociación  de Actividades Subacuaticas de la Universidad de Málaga, Paco Bautista.

En el mismo día se estuvo informando a los usuarios de la playa de La Misericordia de la campaña medioambiental para incidir en la  responsabilidad individual de los ciudadanos. Araceli Martín, colaboradora de este proyecto nos comenta:
"Esta campaña tiene el objetivo de que cada uno de nosotros nos hagamos responsables de nuestra ciudad, cada uno somos responsables de nuestras acciones y en este caso, que estamos en la playa, queremos incidir en el tema de las colillas  e informar de que todo lo que hacemos en la playa tiene incidencia en el mar. Por eso es muy importante el vaciado de nuestros residuos en las papeleras"·


Finalizada la limpieza de los fondos marinos  se agasajó a los participantes con una paella y unos refrescos,


lunes, 22 de agosto de 2016

El Arrecife de la Perla, Casares bajo el azul.

Casares: La tierra que acunó al padre de la patria andaluza




En el sur de esta España nuestra, dentro de la maravillosa comunidad de Andalucía se alza orgullosa de sus hijos una pequeña localidad al oeste de la Costa del Sol. 
Casares es la postal de los pueblos andaluces, con angostas y empinadas calles de blancas fachadas
 y flores ornamentales, nos recuerda en su recorrido que ahí, entre el mar mediterráneo y la sierra de la Utrera, fue a nacer el padre de esta patria andalusí: Blas Infante Pérez de Vargas, máximo ideólogo del andalucismo político en todas sus vertientes. Creador del himno para que los andaluces volviéramos a ser lo que fuimos: hombres de luz que a los hombres, alma de hombres les dimos. Tierra que vio como romanos, árabes y cristianos la elegían  como villa importante para sus contiendas y que, con el tiempo,  ha dado paso a una bella y singular localidad  donde el turismo rural , el de playa y el de los deportes náuticos se entremezclan durante todo el año. Difícil es llegar a esta localidad, aunque nuestro objetivo sea el buceo y no comer en uno de sus restaurantes una sopa casareña acompañado de una moruna de sardinas y las ensaladas con productos de la huerta. Pero primero dirijámonos a la costa que ya habrá tiempo de reponer la energía perdida en nuestra inmersión e incluso, dar un apetecible paseo por los parajes que a su alrededor se alzan y así bajar las calorías aportadas por tan sabrosas viandas.

Cargamos nuestro equipo y nos dirigimos a la Torre de la Sal en la Playa de Casares.




Saliendo de la ciudad de Málaga nos dirigimos en dirección Algeciras por la AP7, dejaremos a nuestras espaldas las localidades de Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola,  Mijas,  marbella y Estepona. Alrededor de 1 hora más tarde de comenzar nuestro viaje, tomaremos la salida 153 de la AP7, llegando a una rotonda, donde nos dirigiremos a  la tercera salida en dirección Algeciras-Cádiz. Nos incorporaremos a la A7(Antigua N-340) teniendo que pasar cuatro rotondas hasta llegar a la de la playa de Casares. Tomaremos la cuarta salida en dirección a la urbanización La Perla de la Bahía, Ya dentro de la urbanización, buscaremos La Torre de la Sal que será el punto donde comenzaremos nuestra inmersión.





Ya en la playa, subiremos a la explanada donde se encuentra la Torre de la Sal. Desde allí, podemos contemplar el mar y por lo tanto también la zona que vamos a visitar. Si nos fijamos en el horizonte, a no más de unos 500 metros, veremos como en mitad del mar  rompen las olas: ahí se encuentra el arrecife de La Perla, por lo que, con nuestra brújula en mano, tomaremos los datos de la posición. Una vez comenzada la inmersión solo tendremos que seguir el rumbo que la brújula nos marca hasta llegar a las grandes rocas que caracterizan este arrecife. Como dijimos en artículos pasados, podremos acceder a la zona desde barco, encontrándose en el puerto de Estepona un centro de buceo que, con frecuencia, realiza esta inmersión. Su precio es de 40 euros.

Tenemos la opción de nadar en superficie hasta llegar al arrecife, pero no es necesario puesto que se encuentra a poca profundidad (entre 6 y 18 metros) y nuestra inmersión será lo suficientemente larga sin tener que recurrir a una infantería prolongada que sin duda nos fatigará más de lo deseado. Podremos, de esta forma, comenzar nuestro buceo desde la misma playa e ir descubriendo la vida presente en la arena de esta playa. Poco a poco, la arena será sustituida por pequeñas algas y rocas, estamos ya cerca,  pronto divisaremos las grandes rocas donde comenzaremos a disfrutar de la belleza de su flora y fauna.

Sargos y salemas, pulpos, congrios y morenas, multitud de anémonas, corales y gorgonias así como rascacios y otras especies propias del mediterráneo vamos a descubrir entre sus pasadizos y oquedades. Existió, hace tiempo, una cueva que servía de morada a congrios, morenas y tembladeras pero debido a un terremoto su cúpula se derribó quedando, en la actualidad una gran oquedad en la podremos encontrar grandes estrellas de mar y, con suerte, alguna tembladera.



Como hemos elegido comenzar desde la playa comenzaremos a visitar el arrecife a una profundidad de 6 metros, cuando empecemos a rodearlo comenzaremos a coger profundidad pudiendo alcanzar los 18 metros. No es necesario que a los 100 bares terminemos nuestra inmersión para poder volver a la playa, solo será necesario guardar unos 80 bares para poder regresar. Ahora bien quizás nos apetezca visitar los dos peñones que se encuentran cerca de la Torre de la Sal. En ellos podremos encontrar salemas, sargos y pequeños pulpos a una profundidad de 6 a 3 metros con lo que será una buena opción para terminar nuestra inmersión, en este caso sí deberíamos encaminarnos a estos peñones con 100 bares para poder visitarlos sin temor a quedarnos sin aire.



De vuelta en la playa, será hora de subir a la localidad de Casares y disfrutar de una merecida comida. Si nos quedan fuerzas e interés os recomiendo que además de visitar esta pintoresca localidad , deis un paseo por los baños de Hedionda porque bañarte en sus aguas de azufre, además de su carácter terapéutico, da total tranquilidad. También podremos visitar la sierra Crestellina, cuyo sendero está repleto de la vegetación típica del bosque mediterráneo: quejigos, encinas, pinos, algarrobos, lentiscos, etc. Podremos observar el vuelo del buitre leonado, que tiene en esta sierra una importante colonia. Cuenta este municipio con magníficos miradores donde divisar el paso de las aves en épocas de migración y el tan característico buitre leonado.





jueves, 11 de agosto de 2016

TIPOS DE GASES QUE PODEMOS UTILIZAR EN NUESTRAS INMERSIONES


Algunas son las posibilidades que tenemos a la hora de realizar nuestras inmersiones a la hora de elegir el tipo de gas o mezcla de gases que vamos a respirar.

Dicho así parece que nos vamos a intoxicar en el mismo momento que inhalemos el contenido de nuestra botella pero no es así. Cada mezcla que vamos a desarrollar tiene una función, si bien tendremos que ser muy meticulosos con su manejo así como de la profundidad a la que buceemos.

Tenemos que tener en cuenta que, en condiciones normales, nosotros respiramos en la superficie una mezcla de gases que componen lo que conocemos como aire. En concreto nuestro aire está formado por un 78% de Nitrógeno, un 21% de Oxígeno, 0,97% de vapor de agua y un 0,3% de Dióxido de Carbono por lo tanto esta mezcla nos permite respirar. Podremos cambiar estas mezclas o respirar otro tipo de gases que también son compatibles con la vida.


Botella de aire comprimido:


El primer error que suele cometer por los que no están acostumbrados con nuestro mundo submarino es llamar a la botella bombona, es un error ya que su nombre es botella, tanque o cilindro, quedándose las bombonas para gases tóxicos que nada tiene que ver con nuestro equipo.

Lo más “normal” es la botella de aire comprimido, es la que primero utilizaremos desde que comenzamos nuestra experiencia con el buceo recreativo y está compuesta por la mezcla de gases que hemos citado antes (Nitrógeno y Oxígeno principalmente). 

En el mercado existen una gran variedad de modelos y capacidades, siendo las más comunes las de 10,12,15 y 18 litros y que recargaremos con un compresor que extraerá el aire que respiramos en superficie y lo imprimirá en nuestra botella a 200 bares de presión. Los precios oscilan entre los 150 a 350 euros según capacidad y marca. Deberemos hacerle una inspección visual cada año y una inspección periódica cada tres años por un centro habilitado (Real decreto 366/2005). También es posible alquilar la botella en un centro de buceo. El precio de alquiler oscila entre los 7 y 15 Euros teniendo que dejar, en algunos casos, una fianza que puede ascender a la cantidad de 150 euros por si no devolvemos la botella o lo hacemos en mal estado. El llenado de la botella se suele hacer en centros de buceo homologados que nos exigirán el perfecto estado de la botella y la acreditación de las inspecciones visuales y periódicas. El precio suele oscilar entre los 3 y 10 euros dependiendo de los clubes y comunidades. Para que nos sirva de referencia una botella de unos 12 litros a una profundidad media de 12 metros, utilizada por un buceador experimentado puede tener una autonomía de unos 60 minutos.

Nitrox



La mezcla de aire enriquecido o Nitrox lleva siendo utilizada por el buceo recreativo desde hace unos 25 años. Se trata de añadir oxígeno al 100% hasta llegar a un porcentaje máximo del 40%. quedando de esta forma, reducido el nitrógeno a un máximo del 60%. Los porcentajes suelen ser 32, 36, 38 o 40. Al reducir el nitrógeno que recibimos de la botella, reducimos también el nitrógeno residual en nuestro cuerpo, de esta forma, podremos aumentar los tiempos de fondo y disminuir las temidas descompresiones. Si nosotros buceamos con una botella de aire comprimido estándar a 24 metros tendremos un tiempo de fondo de unos 29 minutos. Con una botella de Nitrox al 32% de oxígeno podremos bajar a 30 metros de profundidad o aumentar significativamente (a unos 45 minutos) el tiempo de nuestra inmersión absorbiendo la misma cantidad de nitrógeno que en el caso que buceemos con aire comprimido al 21% de oxígeno. Debemos de ser muy cuidadosos con estas mezclas cuando buceemos a una profundidad considerable ya que a más profundidad la proporción de oxígeno que respiramos aumenta significativamente llegando a ser tóxico y pudiendo producir una hiperoxia. Nuestro cuerpo comenzará a tener convulsiones e incluso podremos llegar a la muerte en los primeros 30 segundos. No tenemos que decir que para utilizar este tipo de mezclas y las que más adelante explicaremos, tendremos que hacer un curso en el que nos explicaran, el comportamiento del aire enriquecido, como comprobar una botella de nitrox, cuando debemos de no utilizar esta mezcla, como programar nuestro ordenador de buceo y tantas materias sean necesarias para que la seguridad en nuestra inmersión sea lo más importante. Estos cursos suelen venir acompañados de varias inmersiones utilizando Nitrox para que nos adaptemos a todo lo aprendido durante el curso.


Oxígeno al 50% hasta 100%


Debido a la hiperoxia y las consecuencias explicadas sólo utilizaremos esta composición de gases en profundidades muy bajas. Generalmente se utiliza para reducir los tiempos de descompresión haciendo una parada a 21 metros y cambiando a una mezcla del 50% conseguiremos reducir a la mitad el tiempo de DECO. Tendremos que haber tenido la precaución de programar nuestro ordenador para el cambio de la mezcla de gases a esta profundidad para que nos marque correctamente la cuenta atrás de nuestra parada de descompresión. También podremos utilizar oxígeno al 100% a una profundidad máxima de 6 metros reduciendo, de nuevo, la DECO notablemente. 

NO UTILIZAREMOS ESTAS MEZCLAS SI NO ESTAMOS ALTAMENTE CAPACITADOS O NOS ACOMPAÑA UN INSTRUCTOR O GUÍA QUE NOS VIGILE CONSTANTEMENTE.


Trimix:



Se denomina trimix a la mezcla de gases formada por oxígeno, helio y nitrógeno. El objetivo es eliminar o reducir las consecuencias de respirar nitrógeno a una presión más elevada que la habitual (por cada 10 metros que bajamos en nuestra inmersión, la presión aumenta una atmósfera). En consecuencia evitaremos la narcosis o la descompresión. Este tipo de mezcla es muy utilizada en el buceo técnico y profesional. Varios son los niveles en nuestra formación que deberemos tener superados para utilizar este tipo de mezcla. Al bucear con bibotella y utilizar diferentes mezclas que deberemos regular, en la mayoría de los casos manualmente, mucha es la cualificación que deberemos tener para no poner nuestra vida en peligro (La hipoxia es una de las consecuencias nefastas de no hacer una buena utilización del trimix) . Un gran inconveniente de este sistema es que encarece mucho nuestro equipo pesado con lo que también deberemos valorar si nos merece la pena hacer esta inversión.

Heliox:

En esta mezcla sustituimos todo el nitrógeno del aire que respiramos por helio. Solo respiramos oxígeno y helio. Conseguimos bajar, de esta forma, a más profundidad. Pero además de la cualificación y  que el precio son mucho más elevados presenta de nuevo, restricciones que deberemos respetar escrupulosamente si no queremos perecer en el intento. Este tipo de mezcla solo se suele utilizar en el buceo profesional donde los buzos están sometidos a tiempos y profundidades muy elevadas y su preparación es muy alta. La gran ventaja del Heliox es que evita la narcosis provocada por el nitrógeno pero a partir de los 90 metros el heliox puede provocar el llamado Síndrome Nervioso por Alta Presión que puede incapacitar al buzo. Además el buceador experimentará seis veces más frío que con aire convencional por lo que será necesario trajes secos, encareciendo de nuevo nuestro equipo.

En resumen varias son la mezclas de gases que podremos utilizar en nuestras inmersiones pero si no tenemos la experiencia requerida para su utilización solo deberemos utilizar el aire comprimido. La seguridad debe de ser el lema de cualquier buceador y incumplirla nos  puede llevar a que una hora de diversión se convierta en la última hora de nuestra vida